Sobre la piratería…
Un amigo mío, escritor, no está de acuerdo con la lucha contra la piratería. Y con muy buenos argumentos, al parecer: cuestan menos, por lo que se puede tener un acceso más económico a la cultura y la lectura, y en última instancia, como escritor llegas a más personas, te leen más.
Me gustaría que consideremos con calma muchos de estos argumentos:
- El costo del libro. Ciertamente, no son tan económicos como otros bienes. Hay un sistema económico que hace que el acceso al libro sea considerado como bien de lujo por la población y los consumidores. Pero es también notorio que muchas personas, a la hora de comprar libros, no van a la librería a buscarlos, sino directamente a los puestos de venta de piratas. Cuando se compran libros piratas, se venden menos ejemplares originales. Las editoriales, por tanto, publican un menor número de ejemplares, para no quedarse con demasiados en depósito. Pero publicar menos ejemplares significa también aumentar los costos de producción, de modo que cuantos más libros piratas compramos, más caros resultarán los originales. Si queremos que los precios bajen, es una mejor opción tratar de conseguir originales; eso permitirá aumentar el número de ejemplares en cada edición.
- El pago de los derechos de autor: las editoriales, por ley, deben pagar un 10% del precio de venta al público al autor por su creación intelectual. Puede no parecer mucho, en una edición de quinientos ejemplares; pero sí se convierte en un monto considerable si es que el libro es reeditado y tiene buenas ventas. Este monto, evidentemente, no es pagado por el libro pirata; es decir que se aprovecha directamente de la obra de los escritores, usurpando el derecho que tiene el autor a beneficiarse de su creación. Hay un problema ético con la compra de piratería. Sabemos que hay alguien que está lucrando sobre el esfuerzo de otros, y quien más sale dañado es el escritor. Tanto el novato, que quiere tener una oportunidad en una editorial, como el que tiene éxito. No es raro encontrar obras completas de autores de best-seller y de autoayuda entre los títulos más comunes; pero seguramente sea o no nacional, si el escritor tiene buenas ventas será seleccionado para estar entre las montañas de libros reproducidos ilegalmente. Y si el sueño de algún escritor era vivir de su trabajo como tal, seguramente será más complicado.
- Ahora bien, para el mantenimiento de la industria pirata misma, se necesita de continuo una producción de libros originales que copiar. Es decir, alguien ha tenido que correr con algunos gastos y riesgos, como apostar por un escritor, revisar borradores y manuscritos, editarlos, corregirlos, traducirlos si es el caso, hacer diseño de tapas y del interior, preparar varias pruebas hasta que todo el material esté aprobado y recién, luego de todo este proceso, publicar; luego viene la etapa de distribución. Y, además pagar impuestos. Este gasto no es cubierto por el pirata de la literatura, pero es necesario para la publicación de los libros. Cuando compramos un libro original, también estamos apoyando la aparición de libros nuevos. Solamente las editoriales legales apuestan por escritores nuevos, la piratería no.
- Sobre la difusión de la cultura: muchas personas creen que se debe apoyar a la piratería porque permite que más gente lea a bajo costo, haciendo accesible la lectura. Esto no es tan cierto. Hay muchas formas de apoyar la difusión de la lectura. ¿Qué es lo que nos hace creer que una persona sí leerá un pirata y no, por ejemplo, un libro de biblioteca o un libro usado? ¿No sería preferible buscar otras opciones? En todo caso es preferible optar por otros sistemas, como la autoedición, los libros económicos, libros usados o la cesión de derechos a través de otras formas de publicación, como están logrando con éxito algunas editoriales independientes.
- Algunas personas creen que es la única forma de acceder a determinados títulos y autores. En realidad, en la piratería de libros ocurre un fenómeno interesante: los libros que son reproducidos en su mayoría son best-sellers que pueden conseguirse en cualquier librería. Si se están buscando títulos más difíciles de encontrar, es preferible pasar por una librería especializada.
- El caso particular de las fotocopias en la universidad, por otra parte, es una realidad algo distinta. Si bien las copias permiten que muchos de los estudiantes accedan a determinados autores o temas, ya que muchos de ellos son imposibles de conseguir en versión original, en la calidad de la fotocopia podemos notar la poca o ninguna renovación de los textos especializados y científicos, junto con la poca producción nacional. Y esto no va a cambiar a menos que se apoye la publicación de nuevos títulos, reconociendo el trabajo de personas que estudiaron y se prepararon en diferentes áreas del saber.
La lucha contra la piratería no es simple. Recordemos que cuantos más libros piratas compremos, más piratas aparecerán, por simple ley del mercado. Por otra parte, se tiene un sistema jurídico que no penaliza la producción o comercialización de reproducciones piratas, tanto de libros como de audio o vídeo. De hecho, se hicieron diversos decomisos de productos piratas (casi siempre CD o DVD) que posteriormente fueron destruidos, pero nadie fue procesado o ha recibido algún tipo de sanción por esta actividad delictiva. Como consumidores, nosotros tenemos el poder de decidir, y hacer la diferencia.
Cecilia De Marchi Moyano
Bienvenida
La Cámara Departamental del Libro de Cochabamba, como una entidad que congrega y reúne diversas instituciones que trabajan por la producción y difusión literaria, emprende una nueva faceta con la creación de este blog. Conscientes de las facilidades que representa el estar en internet, inicia con entusiasmo este espacio que espera vaya creciendo y alimentándose en la continua búsqueda del objetivo de apoyar, promover e impulsar el desarrollo de las actividades relacionadas con la producción, edición, distribución y comercialización de libros, revistas, material complementario al libro en cualquier formato y cualquier otro tipo de publicación bibliográfica en Cochabamba y en el país.